Historia

Leyenda del Santo Cristo

Parece ser que todos los documentos referentes a la llegada del Santo Cristo a Balaguer se perdieron, probablemente quemados en la destrucción del "Castell Formós" (Castillo Hermoso) en el siglo XV. Ya en el año 1585 encontramos transcrita la leyenda del Santo Cristo que aún se transmite de padres a hijos en Balaguer:

La imagen del Santo Cristo fue esculpida por Nicodemo, quien había quedado profundamente conmovido por la muerte de Cristo en la cruz y que quería reflejar aquel sufrimiento divino sobre la madera. Talló poco a poco el cuerpo de Cristo, pero al llegar al rostro no conseguía plasmar tanto sufrimiento. Después de varios intentos se sintió cansado y descorazonado y se durmió. Mientras dormía soñó que los ángeles esculpían el rostro a la imagen. Al despertar se encontró el rostro de Cristo tal como él lo había imaginado.

Nicodemo llevó la imagen a su casa de Jerusalén. María y los apóstoles la vieron y ante tanta perfección de la imagen se arrodillaron y la besaron.

Durante una de las persecuciones de los cristianos, la imagen fue trasladada a Beirut, donde fue venerada en un subterráneo por un peqeño grupo de cristianos que huían de los tormentos. Un día estos cristianos tuvieron que darse a la fuga y abandonar la imagen encerrada en un armario.

Pasados muchos años aquella casa fue adquirida por un judío de nombre Eleazar More.

Eleazar fe acusado de cristiano por judíos que descubrieron la imagen en su casa durante una fiesta. Eleazar, para desmentir tal acusación, azotó la imagen y le clavó un puñal en el pecho. Un chorro de sangre brotó de la herida de modo que todos quedaron maravillados. Muchos judíos se convirtieron al cristianismo y durante muchos años el Santo Cristo de Nicodemo fue adorado en la sinagoga de Beirut, convertida en templo cristiano.

Cuando los árabes invadieron la ciudad de Beirut echaron la imagen al mar Mediterráneo. Ésta atravesó el mar hasta llegar a la desembocadura del río Ebro. Subió contra la corriente, entró en el río Segre y lo remontó hasta Balaguer.

Las gentes del lugar querían sacar la imagen del río pero no lo conseguían. Avisadas las monjas clarisas, bajaron en procesión. La madre abadesa se arrodilló a la orilla del río. Una ola hizo que la imagen se acercara hasta sus brazos. Con mucha devoción y seguida por todas las clarisas y por todo el pueblo de Balaguer, la abadesa llevó a cuestas la imagen hasta el templo donde hoy día aún se venera.

 

Presencia en el Pla d'Almatà y transformación del santuario

Desde hace muchos años, este lugar ha sido un lugar de oración. Hay que remontarse a los tiempos en que Balaguer era habitado por los árabes y éstos tenían su núcleo de población en el Plà d'Almatà. Con la reconquista llevada a cabo por el conde Ermengol en el siglo XI, el cristianismo se hace presente. Buena parte del edificio actual del santuario es de aquella época. Era de estilo románico, del que quedan aún la puerta y el rosetón de la fachada principal, que daba al Plà d'Almatà, y se puede distinguir el arco triunfal del ábside en la terraza desde la que se ve Balaguer. El altar mayor estaba situado donde está actualmente la puerta que da al lado del río. Tenía una nave y un crucero de bóveda de medio cañón. Los brazos del crucero iban desde los escalones del presbiterio actual hasta donde hoy está el arco que sostiene el coro.

En el siglo XVII, debido a la gran devoción cada día más creciente por los milagros que, según se explicaba, hacía el Santo Cristo, se ensanchó el templo y se puso bajo la advocación de la venerada imagen de la Virgen, que hoy todavía conserva esta veneración de los fieles. Se puso el altar mayor en el brazo situado al norte. La puerta principal se abrió al sur, frente a la ciudad, donde se construyó una fachada totalmente plana y coronada por un arco con curvatura descendente a ambos lados.

A finales del siglo XVIII se levantó la bóveda de la nave principal y se construyó el camarín para el Santo Cristo. Durante las primeras décadas del siglo XX se construyó la fachada y la portada actual. La imagen fue quemada el 28 de julio de 1936. Se pudo salvar solamente el pie derecho. Por encargo de Pere Corberó Trepat fue esculpida de nuevo por los artistas Joaquín Ros y Josep Espelta de Barcelona. La bendijo el obispo Ramon Iglesias Navarri y la devolvió a su sitio el 16 de marco de 1947.

En 1972 se hizo la renovación del presbiterio y en 1973 se decoró el camarín con frescos del pintor Luciano Navarro. En 1997 se hizo la apertura en el techo para dar luz al presbiterio.
En 2016 fue designada Basílica menor por el Papa Francisco, y desde entonces luce los dos símbolos del conopeo y el tintináculo, realizados por artesanos locales con el escudo del Santuario del Santo Cristo y un versículo de Mn. Cinto Verdaguer. Se hizo la celebración el 9 de noviembre de 2016.

 
Un hotel joven

El hotel vinculado con el Santuario inició su servicio en 1999, en una remodelación de los antiguos servicios de hospedería del Santuario. En el 2008 se hizo una profunda remodelación y renovación de las instalaciones y se ha dispuesto de servicios modernos para los huéspedes.
La voluntad de sobriedad inherente a un hotel vinculado con el Santuario del Santo Cristo no está reñida con unas instalaciones de calidad y una experiencia agradable, en la que la limpieza, trato familiar y exquisito son el lema del establecimiento. Con el tiempo, se ha dotado de salas de reuniones y de estudio y cada día se busca mejorar la atención en las ofertas de restauración y en las estancias.



Hotel Santuari

Pla del Reial s/n,

25600-Balaguer (Lleida)    

Tel. 973 449 617

rest_santuari@hotmail.com

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